La casa particular de Ana Urquiza de Victorica en Concepción del Uruguay se encuentra en la intersección de las actuales calles Urquiza y 8 de Junio. Actualmente, este edificio es ocupado por la Escuela Nacional de Educación Técnica (ENET) N° 1.

(Concepción del Uruguay – Entre Ríos)
Foto: Ezequiel R. Parisi
Ana Urquiza era hija del General Justo José de Urquiza. La historia de la casa está íntimamente ligada a la vida social y, trágicamente, a los últimos honores rendidos a su padre. Ana se había casado con el doctor Benjamín Victorica el 19 de marzo de 1857,. En aquel tiempo, Victorica era presidente de la Cámara de Justicia,.
La casa fue escenario de reuniones familiares y sociales. Por ejemplo, en 1864, durante el Carnaval, el General Urquiza visitó a su hija y su yerno, donde asistió a una tertulia de disfraz organizada en obsequio a su esposa, Dolores Costa.
La Tragedia y el Velatorio (1870)
El episodio más crucial en la historia de la casa ocurrió tras el asesinato del General Urquiza en el Palacio San José el 11 de abril de 1870. Su cadáver fue trasladado a Concepción del Uruguay y velado inicialmente en la casa de su hija Ana.
El cortejo fúnebre, después de una dolorosa marcha desde San José, llegó a la casa de Ana Urquiza el 12 de abril de 1870. El cuerpo fue depositado en la sala de la izquierda, donde se levantó la capilla ardiente.
Debido a la situación política y la urgencia, el reconocimiento médico del cadáver, ordenado por el presidente de la Cámara de Justicia, doctor Manuel Lucero, se practicó en esta misma casa el 12 de abril, en horas de la noche. El doctor Ezequiel Crespo acudió al lugar, aunque había muy poca gente presente. El médico de policía, doctor Esteban del Castillo, junto con el doctor Alejandro Forbes, examinaron el cuerpo. Castillo informó que las heridas eran mortales, especialmente las de la región del corazón, y que había una herida de bala en el maxilar superior izquierdo, cerca de la nariz.
La capilla ardiente se mantuvo en el domicilio de Ana Urquiza hasta el 13 de abril de 1870, cuando se realizó el acto del sepelio en el cementerio de la ciudad, previa ceremonia religiosa en el templo de la Inmaculada Concepción.
Años después, en 1871, los restos del General Urquiza fueron trasladados del cementerio a la cripta familiar en el templo parroquial, previa autorización eclesiástica, a instancias de su viuda, Dolores Costa,.
