La historia de la Plaza Francisco Ramírez, conocida desde sus orígenes como la plaza principal de Concepción del Uruguay, es intrínseca a la fundación y desarrollo político de la ciudad.

(Concepción del Uruguay – Entre Ríos)
Foto: Ezequiel R. Parisi
I. Orígenes y Nombramiento (1783-1851)
La plaza fue delineada originalmente por Don Tomás de Rocamora en 1783, durante el acto fundacional de la villa de Concepción del Uruguay. Siguiendo el trazado tradicional, fue diseñada con sus ángulos orientados hacia los cuatro puntos cardinales, y se reservaron terrenos adyacentes para los edificios clave de la nueva población, como la iglesia, el cabildo, la cárcel y las tiendas. El edificio del Cabildo, la institución que regía la vida de la villa, se ubicaba «frente a la plaza principal».
Aunque la plaza era un punto central, la ciudad en sus primeros años fue descrita por el viajero inglés J. A. Beaumont en 1826 como un «lugar bastante miserable» con «edificios bajos, con aspecto de cobertizos» alrededor de ella.
El primer homenaje público a Francisco Ramírez (el Supremo de Entre Ríos), que fuera hijo predilecto de la villa y que se creía había nacido en un solar frente a la plaza, se materializó en este espacio. La iniciativa para erigir un monumento fue presentada el 11 de julio de 1827 por el gobernador Mateo García de Zúñiga. El Congreso Provincial, bajo la presidencia del entonces joven diputado Justo José de Urquiza, sancionó la ley el 30 de octubre de 1827, que ordenó erigir una pirámide en la «Plaza Central de la Concepción del Uruguay» y dispuso que esta «tomará desde hoy su nombre» (Plaza General Ramírez). El gobernador León Sola aprobó el decreto el 4 de enero de 1828, destinando fondos de una colecta pública para el monumento.
II. Escenario de la Gesta Federal (1851-1852)
La Plaza Francisco Ramírez se convirtió en el epicentro de los eventos que definieron el futuro constitucional de la República Argentina.
• El Pronunciamiento (1851): En la plaza que ya llevaba el nombre del Supremo, tuvo lugar el 1° de mayo de 1851, el histórico pronunciamiento del general Urquiza contra Juan Manuel de Rosas. La multitud se congregó en el «centro de la extensa plaza, al pie de la pirámide» para presenciar la proclamación. El Pronunciamiento fue leído por Pascual Calvento, un acto que «abrió una era de renacimiento y de esperanzas». Los festejos se prolongaron por varios días, con serenatas, bailes, y el pueblo clamando «¡Muera el tirano Juan Manuel de Rosas!».
• La Invasión de Madariaga (1852): La plaza fue fundamental en la defensa de la ciudad contra la invasión porteño-correntina liderada por Juan Madariaga y Manuel Hornos en noviembre de 1852, cuyo objetivo era frustrar la reunión del Congreso Constituyente de Santa Fe. Las fuerzas defensoras, comandadas por Ricardo López Jordán, establecieron cantones defensivos en los edificios circundantes, incluyendo el Colegio y la Comandancia. Se colocaron baterías de artillería para guardar las entradas a la plaza. El ataque jordanista del 21 de noviembre de 1852 fue repelido con la «heroica resistencia de esta ciudad», salvando así el Congreso. Las inscripciones de la plaza hoy conmemoran esta defensa, destacando que el pueblo de Concepción del Uruguay «rechazó la invasión del general Madariaga y defendiendo la instalación del Congreso General Constituyente».
III. Transformación y Modernización (1852-1883)
La plaza fue el centro de grandes cambios arquitectónicos a medida que la ciudad crecía, especialmente al albergar los poderes de la capitalidad provincial.
• La Reconstrucción de la Pirámide: La pirámide original de 1827 se encontraba «medio derruida» en 1847. El presidente Urquiza decretó su reconstrucción el 28 de julio de 1858, destinando 3.000 pesos para la obra en la plaza que llevaba el nombre de Ramírez. La piedra fundamental de la nueva pirámide (la actual) se colocó el 18 de agosto de 1858. El arquitecto Pedro Fossati diseñó el monumento y el medallón con el busto de Ramírez. Las placas en la pirámide conmemoran la Ley de 1827, el Pronunciamiento, Caseros, y el decreto de Urquiza de 1858.
• Instituciones Circundantes:
◦ En 1849, el primitivo templo católico frente a la plaza fue destruido por un incendio. El nuevo y «magnífico templo» de la Inmaculada Concepción se construyó entre 1857 y 1859 frente a la plaza.
◦ El Colegio del Uruguay, inaugurado en 1851, se levantó en una de las manzanas ubicadas al oeste de la plaza.
◦ El Teatro «1° de Mayo» fue construido frente a la Plaza General Ramírez por la Asociación Promotora del Progreso e inaugurado el 21 de noviembre de 1868.
◦ El edificio de la Comandancia Militar (luego Jefatura Política y Municipalidad) también se ubicaba frente a la plaza.
• Mejoras Municipales: La plaza era el punto de recreo de los vecinos. La Municipalidad, entre 1874 y 1878, dispuso su arreglo, incluyendo la construcción de jardines, surtidores y bancos. En 1882, el empedrado de las calles céntricas alrededor de la plaza comenzó a cambiar su aspecto. El alumbrado público se hacía con faroles a querosén.
• La Pérdida de la Capitalidad: En 1883, la Plaza General Ramírez fue el centro de la desazón cívica. Tras la sanción de la nueva Constitución Provincial el 1° de septiembre de 1883, la capital fue trasladada a Paraná. A pesar de los esfuerzos y la fervorosa movilización cívica, la ciudad fue descapitalizada. El 1° de mayo de 1883 fue el día de la última gran jornada en su condición de capital.
IV. La Plaza en la Memoria del Siglo XX
A pesar del despojo de la capitalidad, la plaza continuó siendo el centro físico e histórico de la ciudad.
• Cambios de Nomenclatura: En 1876, una ordenanza había mantenido el nombre de Plaza General Ramírez, pero en 1910 la Municipalidad resolvió renombrar otra plaza como «José de San Martín», mientras que una de las calles que pasaba por el centro de la plaza General Ramírez se llamó 9 de Julio.
• Recuerdos Literarios: La plaza es mencionada como el lugar donde los alumnos del Colegio del Uruguay, entre ellos Julio Argentino Roca, se congregaron. El escritor Martiniano Leguizamón, al narrar el Pronunciamiento, describe a la columna popular que recorrió la ciudad haciendo alto en cada bocacalle, hasta llegar a la plaza.
La plaza, desde su creación por Rocamora, simbolizó el progreso, fue testigo de la Revolución de Mayo, de la lucha por la Constitución, y punto de referencia de los hijos ilustres de Concepción del Uruguay.
